Del fuego a la devastación: casas en ruinas y búsqueda dramática de vecinos desaparecidos tras el desastre en Río Negro y Chubut


Las llamas consumieron miles de hectáreas y propiedades en El Hoyo, Cholila y Las Golondrinas. Aunque llovió y trajo algo de alivio, la zona presenta imágenes dramáticas.

La Cordillera se convirtió en las últimas horas en zona de desastre. Se calcula que entre 150 y 200 casas terminaron consumidas debido a un voraz incendio -cuyas causas están bajo investigación judicial- que comenzó el domingo y avanzó sobre más de 2000 hectáreas en Chubut y Río Negro. A pesar de que durante el mediodía del miércoles se precipitaron lluvias sobre la región, la situación seguía siendo compleja y los daños, por ahora, difíciles de mensurar. El otro dato dramático: 12 personas desaparecidas. 

Además, por el fuego, se registraron dos personas heridas de gravedad, que fueron internadas en los hospitales de Bariloche y Neuquén y al menos 20 más con quemaduras de diversa consideración. Los vecinos no descartan que en las próximas horas se encuentren cadáveres entre los escombros.

Las imágenes son de devastación y cenizas y las causas representan un enigma que alienta diferentes sospechas e hipótesis. 

Oscar Currilen, intendente de El Maitén, una de las zonas más afectadas por la “bola de fuego”, expresó a medios locales:  “Hoy gracias a Dios estamos un poco más tranquilos porque la lluvia nos dio una gran mano, anoche teníamos cinco focos, la ruta a Bariloche cortada y se estaba quemando toda la estancia de Mallín Cumé en la que solo se salvó una casa”.  El fuego también afectó una estancia de Benetton y avanzó hacia la zona de Ñorquinco.

Al hablar de las diversas versiones acerca del origen de los diferentes incendios, el jefe comunal dijo:  “Nos llama poderosamente la atención que teníamos otros focos al Norte de El Maitén y nuevamente al Sur, a las diez de la noche, apareció otro en las cercanías de este último”. Esto generó el corte de las tres rutas principales debido al paso del fuego y la zona quedó aislada como si se tratara de una isla de llamas.

Durante la noche y la madrugada, antes de la lluvia, se vivieron escenas dramáticas cuando el fuego avanzó sobre zonas rurales pero que están pobladas por más de 5000 personas que tiene sus casas en medio de la naturaleza.

Más de 150 brigadistas del Servicio de Prevención y Lucha contra Incendios Forestales (Splif) y Bomberos Voluntarios de todavía siguen trabajando en la zona. Quedó al desnudo, además, una capacidad de respuesta a la catástrofe al menos ralentizada. El ministro de Medio Ambiente, Juan Cabandié, ofreció una conferencia por la mañana desde Buenos Aires y prometió viajar a la zona. Además, ratificó que presentaría una denuncia para intentar dar con los responsables del fuego. El Plan de Manejo del Fuego, aunque su ejecución deriva a las jurisdicciones, es responsabilidad del Ministerio de Medio Ambiente desde mediados del año pasado.

Los brigadistas en zona, una vez extinguidas las llamas, dedicaron la jornada a colaborar con la remoción de escombros, Y además organizaron el  traslado de más de 200 personas que perdieron sus hogares. “Fue un bombardeo en medio de una guerra“, le contó a Clarín un vecino.

Las llamas progresaron sobre lugares emblemáticos de la cordillera de Chubut como Lago Puelo, El Hoyo, Cholila, Golondrinas y muy cerca de El Bolsón en Río Negro, desde donde las columnas de humo se observaban con claridad, como un verdadero espectáculo dantesco. Las redes sociales se poblaron de videos tomados por pobladores en donde lengua devoraban álamos o lo que fuera que se antepusiera a su avance. 

“Es una situación catastrófica”, señaló el intendente de Lago Puelo, Augusto Sánchez. “Se están dando las condiciones para que sea un incendio catastrófico”, agregaba en medio de la tormenta perfecta de fuego. El funcionario, al igual que su par de Maitén, tampoco descartó que algunos focos pudieran ser intencionales.

El parte de vecinos heridos en su intento por contener la llegada del fuego a sus hogares todavía puede crecer. También se reportan pérdidas de vehículos y artículos personales. En las redes decenas de personas piden por sus mascotas, muchas de las cuales quedaron heridas o quemadas. No hay electricidad en ninguna de las pequeñas localidades y parajes afectados.

La lluvia trajo alivio a la situación, bajando la intensidad del evento, pero toda el área de convirtió en un mar de cenizas, donde convergen un fuerte olor a humo y a devastación.

“Es innegable la simultaneidad de 6 focos en un lapso menor a 2 horas. La intencionalidad resulta evidente, y afecta no sólo a los bosques, sino también a los vecinos de las zonas aledañas”, aseguró Juan Cabandié, intentando atenuar, desde la distancia, la tímida respuesta del estado a ese escenario apocalíptico.

Fuente_clarin

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