San Rafael: condenaron a 11 años a Marcos Graín por la violación y no por el asesinato de Paula Toledo


Los jueces sureños entendieron que es culpable de delito de abuso sexual agravado por acceso carnal. No tuvo en cuenta la muerte.

Diecisiete años después del brutal violación grupal y asesinato de la joven Paula Toledo (19), la justicia de San Rafael condenó al artesano Marcos Federico Graín (32) –en el momento del crimen novio o amigo de la estudiante- a 11 años de cárcel.

Así lo establecieron hace instantes los jueces Néstor Ariel Murcia, Alejandro Celeste y Esteban Vázquez Soaje, considerando que Graín es culpable del delito abuso sexual con acceso carnal cometido por dos o más personas.

Durante los alegatos, El fiscal Pablo Peñasco había solicitado para el imputado 25 años de prisión por el delito de abuso sexual seguido de muerte en calidad de partícipe necesario.

En cambio, los abogados alegatos Guillermo Rubio y Celeste Marchetti, representando a Nuri Robotta, madre de Paula, habían pedido la pena de prisión perpetua para Graín, por el delito de homicidio criminis causa

Los defensores, por su parte, Daniela García, Jorge Vitale y Fernando Fonseca, habían solicitado la absolución de Graín, sosteniendo que ningún testigo había podido ubicar al imputado en el lugar del hecho.

El debate comenzó el 2 de diciembre pasado y contó con más de 70 declaraciones testimoniales y hasta una inspección ocular.

El hecho

El 30 de octubre de 2003 Paula Toledo terminó de hacer unas tareas que debía entregar al día siguiente en la Escuela Polivante de Arte, cuando alguien golpeó la puerta y la invitó a salir. La chica dejó la puerta entreabierta, en señal de que volvería rápidamente.

Al día siguiente su cuerpo apareció en una acequia de la calle Victorino de la Plaza, a 400 metros de avenida Balloffet, en el barrio El Sosneado. Estaba semidesnuda, boca abajo, rodeada de basura y bolsas de plástico.

En un primer momento fue muy difícil identificarla. Según la información policial, los jóvenes fueron vistos ingresando a una casa abandonada que se encontraba en Los Filtros y Jacarandá, donde los chicos del barrio se juntaban a tomar cerveza y, algunos, a fumar marihuana.

En ese lugar fue torturada, abusada sexualmente por varias personas y luego asesinada. Su cuerpo presentaba golpes en la cabeza, producidos por una botella de cerveza, y cortes en el rostro. También mostraba quemaduras.

Fuente_Los Andes

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